¿Qué hay de nuevo?
Hace mucho que no estoy por aquí.
Por un lado me he liado con un blog que estoy tratando de hacer este año con mis alumnos de tercero. A ellos les ha encantado la idea, pero me sugieren cosas que yo todavía no sé hacer. Que si quieren que el bog tenga un fondo de esta o aquella manera, cada semana sugieren un nombre nuevo, que por qué no hacemos que el puntero desprenda copitos de nieve... ¡Pobrecitos! ¡Creen que su seño lo sabe todo! ... ¡Qué engañados les tengo todavía!... Lo suyo es pasión. Si teneis sugerencias o un blog con vuestros niños y quereis que nos suscribamos mutuamente... Hacernoslo saber. El nuestro es este:
http://nuestroblogsomosblogueros.blogspot.com/
Por otro lado, mi flaquita está malita. No la llamo flaquita por fastidiarla... es que yo soy su gordi y ella mi flaquita... Es mi mami. Todo es muy rápido, pero es lo que tiene cuando te dicen cáncer... que todo va rápido. Se lo dijeron hace unas tres semanas y el viernes ya comenzó su primera sesión de radio. Ibamos con más miedo que frío. La verdad es que el personal de radiología del Doce es un amor. Y Jesús, el enfermero que nos atendía, es un ángel de la guarda. Para las próximas sesiones, ya no iremos tan temblonas, ya sabemos que esperar. Creo que siempre mata más la incertidumbre de lo que se desconoce, que la certeza.
También me he perdido por los mundos de la red, navegando a la deriva y sin rumbo y encontraba tantos sitios donde cotillear y de los que aprender cosas que luego no tenía tiempo de otra cosa.
Entre las cosas que me han llegado, está este escrito de GUSTAVO VIDAL MANZANARES, jurista y escritor. Que desde aquí le mando mi admiración y me quito el sombrero ante su expresión. Voy a copiaros el texto. Lo hago desde el respeto y si a él, o alguien a él cercano, no le parece bien que lo pongo, por favor que me lo haga saber y lo quitaré. Pero me parece tan bien expresado todo lo que yo muchas veces he dicho a los que a mi alrededor hablaban que me parece que merece difusión, pero estoy a su disposición por si prefiere que lo retire.
He aquí el escrito:
"En 1956, Dolores Medio escribió 'Funcionario público', novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.
Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.
Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo. Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse a una lista de espera y cruzar los dedos.
Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes...¿los funcionarios? Unos 'pringaos, hombre, unos pringaos'... ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?...
'España va bien'.
Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y 'España va bien'. miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.
Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los 'privilegiados funcionarios', precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis. Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no... todo esto que lo paguen los funcionarios.
Sí, los funcionarios, aquellos 'pringaos' durante los años del falso esplendor económico. Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auciliar que no gana más de novecientos... ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos 'privilegiados'! "
Yo no tengo más que añadir.
